E.T.I.C.A. Equipo Terapéutico
Interdisciplinario con Animales
Contacto: Diana Diaz y Silvia Yelin taca.etica@yahoo.com.ar
¿QUIÉNES SOMOS?
Somos un grupo de profesionales de la salud que tiene
como objetivo, “favorecer el encuentro humano-animal,
promoviendo el vínculo entre ambos para mejorar
la calidad de vida de las personas".
Sabemos que en el vínculo que se establece entre
las personas y los animales, prevalece una forma de comunicación
primitiva donde el reconocimiento de un otro y de sí
mismo es generada a través del lenguaje corporal
y el contacto. Por lo cual dicha comunicación está
íntimamente ligada a lo emocional y afectivo.
Aunque los perros y los caballos son los animales más
utilizados en la terapia y actividades asistidas con animales
(TACA) también se utilizan animales de granja,
gatos, peces, pájaros y cualquier animal que el
profesional considere apropiado para el tratamiento del
paciente.
Actualmente estamos desarrollando un taller con perros
en el Hospital de Emergencias Psiquiátricas Torcuato
de Alvear, para el servicio de adolescencia.
Además estamos en proceso de formación de
una “asociación civil” para darle un
encuadre jurídico a nuestra tarea.
TALLER DE ACTIVIDADES CON PERROS –
HOSPITAL ALVEAR – Servicio de Adolescencia
En nuestro taller comenzamos planteando el espacio como
un lugar donde los pacientes y los perros, mediante actividades
previamente diseñadas, pudieran interactuar y comenzar
a establecer un vínculo.
Desde un principio los adolescentes mostraron mucho interés
por conocer a los perros e interactuar con ellos.
En las actividades y juegos que realizamos desde el 8
de abril a la fecha pudimos comenzar a trabajar y estimular
puntos tales como:
-Habilidades de interacción y comunicación,
en juegos donde tienen que colaborar o ayudarse entre
ellos para lograr los objetivos del juego.
-Habilidades para interpretar indicaciones y seguir secuencias
estimulando la memoria a corto y largo plazo, enseñándole
a los perros ejercicios como “sentado”, “echado”,
“quedate y vení”, los cuales repetimos
encuentro tras encuentro reforzando lo aprendido.
-La autoestima y seguridad en sí mismo, cuando
logran que el perro responda a las órdenes aprendidas,
reforzando el acierto con un premio por la respuesta obtenida
(le dan al perro comida o caricias si hace lo que ellos
le piden).
-El cuidado y afecto hacia el prójimo, fomentando
el cuidado y la no violencia para con los perros y entre
ellos. Estimulando el afecto, las caricias y mimos hacia
los perros.
-La toma de conciencia de sí mismo y de un “otro”,
jugando al cambio de roles imitando al perro y al guía,
practicando los ejercicios ya aprendidos.
También trabajamos sobre las similitudes y diferencias
entre los humanos y los perros, comenzando por los sentidos
más desarrollados en cada uno. Más concretamente,
trabajamos sobre el olfato de los perros haciéndolos
buscar objetos escondidos, sobre el tacto de los humanos
tapándoles los ojos y pidiéndoles que mediante
caricias adivinen de qué perro se trata. Sobre
la audición, jugando a que los chicos reconozcan
sonidos de elementos conocidos sin que los puedan ver.
-La socialización, utilizando a los perros como
vehículo o puente para establecer la conexión
con el otro, saliendo a pasear por el parque con la consigna
de buscar personas a quienes le presenten el perro y le
muestren lo que saben hacer.
Muy pocos chicos no quisieron participar
por temor o poca afinidad con los perros. Por el contrario,
en aquéllos que se mostraban reticentes a salir
de sus camas o del servicio, han sido los perros un estímulo
para que se levanten y salgan del encierro, por lo menos
durante un rato o el tiempo que dura el taller.
Noviembre 2010