BOYERO DE BERNA - LA CONTRADICCIÓN
CANINA
" La siguiente es una traducción
de un artículo publicado por Jude Simmons en 2004"
Mucha gente cree que los perros son sólo perros.
Aparte de las variaciones de tamaño y forma, la fisiología
de todos los perros es básicamente la misma y ahí
es donde terminan las similitudes. Tenemos un standard de
la raza que nos dice como debe ser un Boyero, pero incluso
esa descripción tan pensada y meticulosa se queda
corta en la descripción de lo que nuestros Boyeros
realmente son. Estoy segura que muchos dueños de
otras razas creen que su raza es única, pero sospecho
que los Boyeros son aún más únicos
de lo que muchos de nosotros nos imaginamos.
1- DÓCIL PERO OBSTINADO
Por haber sido criados para usos generales en las granjas,
el Boyero no tiene definido un rasgo sobresaliente (como
los perros ovejeros con un rasgo muy fuertemente definido
hacia la caza/acecho, o los retrievers con su instinto de
recuperar/traer en la boca)
Criados selectivamente para ocuparse de diversos trabajos
en las granjas, el Boyero fue criado para trabajar codo
a codo con el encargado y por eso son felices complaciendo
sus deseos. Pero no se dejen engañar: algunos Boyeros
tienen también un toque de obstinación y disfrutan
midiendo el poder de liderazgo de sus dueños, recordándoles
(tal vez demasiado frecuentemente) que estos 40 kilos de
perro tricolor también toma sus propias decisiones
2- INCONTENIBLE PERO SENSIBLE
Definitivamente el Boyero de Berna tiene la capacidad de
disfrutar la vida a pleno. Feliz y sin preocupaciones, con
una naturaleza radiante, exudan una vitalidad y un ánimo
para la vida que no puede dejar de producir una alegría
contagiosa en cualquier persona que los ve. Pero justamente
debajo de esa felicidad exterior esconden un corazón
sensible que nunca debe ser subestimado. El Boyero de Berna
responde muy rápido ante situaciones de tensión,
stress, ansiedad y vibraciones negativas q1ue ocurren a
su alrededor, y este perro alegre y despreocupado puede,
durante la noche, tornarse en una infeliz y confusa sombra
de lo que era hasta hace sólo un rato. La sensibilidad
también se presta a la depresión y el Boyero
de Berna sufre tan gravemente de ésta como un ser
humano.
3- ROBUSTO PERO DELICADO
Esta raza es poderosa y grande, de contextura robusta, ancha,
pesada, y con una fuerza física innegable. La curva
de crecimiento que experimentan, de medio kilo al nacer
hasta 40 kilos o más al año de vida, requiere
de la suficiente robustez como para hacerle frente al stress
y al esfuerzo físico que demanda semejante desarrollo.
Cualquiera que se pare en el camino de un Boyero vigoroso
y movedizo llevará consigo alguna muestra de raspones
que le ocasionen y se dará cuenta de cuan robustos
son comparados con nosotros, los simples mortales!!. Pero,
increíblemente, muchos de los dueños de Boyeros
nos asombramos de que un simple golpecito o cualquier porrazo
se traduce en un grado de lamento mucho mayor al que hubiésemos
esperado de semejante grandulón.
Incluso una pequeña lastimadura o una enfermedad
menor, o una afección tan común como un problema
de oídos, o de piel, o un simple dolorcito de estómago
pueden ser una aflicción grave para un Boyero si
lo comparamos con algunas razas más pequeñas
y livianas que parecen tolerarlo mejor.
4- LEAL PERO MANIPULADOR
Los Boyeros tienen devoción absoluta por sus dueños
y son el vivo retrato del perro compañero y fiel
por excelencia. Ponen a sus dueños en un pedestal,
y es innegable el amor y respeto que tienen por su líder.
Los Boyeros están muy “en sintonía”
con la gente y su lenguaje corporal, son extraordinarios
“observadores de gente”, están muy atentos
a ellos desde muy temprana edad; los cachorros que llegan
a sus nuevas casas entre las 7 y 8 semanas de edad ya han
memorizado la lección que su madre les dio de “Como
manipular humanos”, y estos pequeños inocentes
son más que capaces de reconocer y manejar nuestras
debilidades. Los cachorros Boyeros tienen su belleza como
factor principal, sumado a todas las destrezas requeridas
para asegurarse que los colmemos de afecto, que complazcamos
todas sus necesidades (¡y antojos!), y que garanticemos
privilegios para nuestra amada mascota que podrán
empeorar comportamientos que lamentaremos toda la vida no
ser capaces de corregir.
5- TOLERANTE PERO DEMANDANTE
El Boyero es renombrado por tener una naturaleza tolerante.
No necesitan una gran cantidad de ejercicios diarios, están
habitualmente dispuestos a que los arreglen o cepillen y
su alimentación no cuesta una fortuna. Tampoco necesitan
espacios demasiado grandes, están muy felices viviendo
en nuestras casas y acomodarse en nuestras camas junto a
nosotros, y hasta van cómodos en un auto pequeño.
Definitivamente, los Boyeros no tienen problema alguno en
tolerar estas circunstancias –pero esto no advierte
ni un poco acerca de las ENORMES demandas que hacen de nosotros
y de nuestro tiempo. El Boyero reclama atención,
-necesita atención- y hará CUALQUIER COSA
para obtenerla –y no habrá manera alguna de
ignorar esa demanda implacable!!. El Boyero quiere estar
con su dueño por encima de todo, siguiéndolo
por todos lados, restregándose, observándolo
y escuchándolo todo el tiempo. Vivir con un Boyero
es similar a tener un nene colgando todo el día del
delantal – jamás te dejará ir-
6- SEGURO PERO DEPENDIENTE
“Seguridad en si mismo” es la frase usada en
el Standard de la raza y tal cualidad es importante sea
para un perro de trabajo o para una mascota de la familia.
Cualquiera viendo a un Boyero salir por las suyas, contoneando
el trasero hacia un grupo de desconocidos o salir corriendo
a saludar a un grupo de joggers ocasionales se da cuenta
que los Boyeros destilan confianza. PERO… los Berneses
son extremadamente dependientes de la compañía
humana, y no es inusual ver Boyeros que han llevado esta
dependencia al extremo de no hacer otra cosa que estar al
lado de su dueño y seguirlo por todos lados.
7- DIGNO PERO AMANTE DE LA DIVERSION
Orgulloso, alto y hermoso, el Boyero se mueve en un aire
de dignidad y superioridad. Algunos adultos pueden mostrar
algunos rasgos poco comunes como no caminar en un charco
o tomar agua de un balde donde haya tomado otro perro. Incluso,
hay algunos que se muestran renuentes a subir al auto o
a la camioneta – y esperan al dueño a que los
suban, primero las manos, después las patas, y se
quedan esperando que le acomoden un buen lugar para él!!
Belleza y dignidad. De primera, todo envuelto en un precioso
paquete “la dignidad perruna” en su máxima
expresión. Desafortunadamente, cuando se les ocurre
(y sin el menor aviso) la fachada desaparece y se transforma
en un payaso por la sencilla razón de que decidió
divertirse, sin importarle que ello humille a su dueño
( que paga los platos rotos!!)
Los Boyeros hacen cosas tontas y pierden todo sentido de
decoro; ponen caras divertidas y tienen un enorme catálogo
de expresiones estúpidas; se tiran al suelo con la
gracia de un edificio implotando, y ruedan sobre su espalda
con las patas abiertas (como si los hubieran planchado)
mostrando todas sus “pertenencias” mientras
ofrecen una sonrisa diabólica (especialmente cuando
el que esta llamando es el cura); pretenden no entender
cuando se los llama “vení”, pero en el
momento que uno les dice “que precioso y educado perro
que sos!!!” pegará un salto volador, te tirará
al suelo y dejará las marcas de barro de sus patas
en tu mejor traje.
8- CARIÑOSO PERO FRUSTRANTE
Con toda su belleza y su extensa serie de expresiones casi
humanas, cómo no vamos a encariñarnos con
un Bernes? Su misma naturaleza invita a nuestro afecto y
demanda nuestra indulgencia. Es inevitable que nos envuelva
con su encanto. Querible, apasionado, divertido, el Boyero
parece tener todas las cualidades para atrapar el corazón
e invadir la vida de cualquier persona que ame a los perros.
De todos modos, aunque dediquemos nuestra vida a amar a
nuestros queridos Berneses, eventualmente nos darán
una gran frustración!!
En el momento que pensemos que todo anda sobre ruedas y
de acuerdo con NUESTRO plan, nos meterán un palo
en la rueda!!! A medida que van creciendo desde que los
tuvimos de cachorros, pasamos de la alegría de lo
bien que se comparan con el Standard de la raza a desesperarnos
porque apareció una deformación de un día
para otro. Cuando estamos orgullosos de lo bien que esta
nuestro Boyero, empieza a cojear sin razón aparente.
Cuando esta en su mejor forma para aparecer en un concurso
largamente esperado, nos despertamos en la mañana
del gran día para encontrar la casa llena de pelos
en el suelo –como si hubiera explotado una fábrica
de colchones- y ni uno en el perro. Y…., cuando pensamos
que le tenemos el tiempo, cuando creemos que sabemos cual
es el gatillo para que nos responda – él hace
algo totalmente nuevo e inesperado y nos deslumbra nuevamente
Cualquier dueño de un perro que no sea un Boyero
de Berna leyendo todo lo anterior puede ser disculpado por
pensar que los Boyeros vienen fallados de origen. Prefiero
pensar que todas estas características, opuestas
unas a otras, son componentes fundamentales para la más
encantadora y desafiante de las razas para criar. Tener
un Boyero de Berna es de hecho un paseíto en coche
que no siempre es 100% divertido, pero siempre nos tendrán
alertas y no importa cual sea la idiosincrasia, yo y muchos
otros dueños pensamos que los Berneses son, SIMPLEMENTE
PERFECTOS!!!!!!!!!!
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