La crianza del Boyero de Berna
Preparación, atención
del parto, cuidados del cachorro recién nacido
A) Preparación de la perra
Cuando se toma la decisión de criar
un ejemplar de la raza Boyero de Berna, no solo debemos
cerciorarnos que ambos progenitores estén libres
de displasia; hay que ahondar un poco más en los
antecedentes de los antepasados del padre y de la madre
para saber cuáles pueden ser los problemas a enfrentar
el día de mañana en la crianza del futuro
cachorro.
En principio, conviene siempre esperar
por lo menos el tercer celo de la perra para hacerla servir,
a fin que haya completado su maduración y desarrollo,
en especial de su estructura osteoarticular y del temperamento.
Una perra suficientemente madura sabrá cuidar mejor
la cría.
Decidida la cruza de la perra, es el momento
de llevar a cabo varias acciones preventivas:
-
Desparasitarla antes de iniciado
el celo.
-
Realizar estudios radiológicos
tanto de caderas como de codos para descartar la presencia
de displasias.
-
Análisis de laboratorio para
brucelosis, cuyos resultados deben ser negativos.
-
Examen de exudado de fondo de vagina.
-
Test de progesterona, que debe realizarse
cuando el animal está en celo, y que nos indica
el día preciso de la ovulación, momento
ideal para realizar el servicio, además que
nos permite conocer con exactitud la fecha probable
de parto.
Existen muy buenos veterinarios especializados
en reproducción que pueden guiar a los criadores,
tanto de la hembra como del macho. Esta ayuda es importante
cuando es el primer servicio del macho, ya que por su inexperiencia
y arrebato puede perjudicarse ambos ejemplares a través
de una mala monta. Suelen aparecer problemas que solo un
veterinario puede resolver en el momento. La importancia
de esta ayuda la corroboré cuando en un servicio
el macho no podía abotonar; el problema era de la
perra, que tenia un estrechamiento vaginal que impedía
que el macho pudiera completar el servicio.
Durante la preñez alimento a la
perra con un producto especial para gestantes, y si en la
primer ecografia, realizada a los 25 días, se confirma
que son muchos los cachorros, le suplemento el alimento
para que llegue a su fecha en el mejor estado posible.
Cerca de la fecha se recomienda sacar una
radiografía para identificar el número de
cachorros y para saber cómo están ubicados.
B) Atención del parto
Se comienza por preparar la “paridera”,
el lugar delimitado adonde la perra habrá de parir.
Se trata de una especie de caja de madera, que, de acuerdo
a mi experiencia con Boyeros de Berna, debe tener una superficie
de aproximadamente 1,20 m por 1,20 m, con 3 paredes de 50
cm de altura, y una pared más baja 30 cm) para permitir
el paso de la perra. Rodeando la paridera por el lado interior
y a los 15 cm de altura, debe colocarse una saliente de
madera de unos 8 cm de ancho, cuya función es evitar
que la perra aplaste a los cachorros cuando se recuesta
contra el ángulo que forma el piso y la pared.
Si previamente se ha comprobado por ecografía
o radiografía que la cantidad de cachorros es de
uno o dos, debemos estar preparados para una cesárea,
porque no habrá cachorros que empujen para el logro
de un parto normal. Por supuesto que la decisión
la tendrá el veterinario.
Aconsejo estar muy atentos con las actitudes
de la perra, como los movimientos, las ganas de hacer su
nido-madriguera, el hacer pozos, la agitación y el
jadeo. Estos signos nos avisan que estamos ante la presencia
de un trabajo de parto cercano. La perra comienza a lamerse
y si en ese momento despide un líquido verde, significa
que es hora de acudir a un cirujano para hacer una cesárea,
debido a que esto significa desprendimiento placentario.
El flujo vaginal debe ser de color blanquecino, ni verde
ni sanguinolento.
Para la atención del parto, debemos
tener a mano en la paridera: tijeras con buen filo, bolsas
de agua caliente o almohadillas térmicas, desinfectante,
guantes de látex, hilo de algodón cortado
en trocitos y sumergidos en un frasco con alcohol, por si
necesitamos realizar alguna atadura de los cordones umbilicales.
Si bien generalmente la perra sabe muy bien lo que debe
hacer, hay que estar preparado para poder solucionar cualquier
problema que se presente.
En partos normales, la perra comienza con
jadeos que pueden durar varias horas. Hay que estar siempre
atentos a que no se canse mucho, tenerla en un lugar tranquilo
e invitarla a que tenga lo cachorros en la paridera. Yo
acostumbro acompañarla durante todo el parto, cuando
la perra comienza a pujar recomiendo respetarla y dejar
que ella sola intente tener su cachorro. Si intervenimos
en exceso, haremos de ella una perra dependiente de nosotros
para las próximas lechigadas.
Si cuando comienza a asomar el cachorro
observamos que a la madre le resulta trabajoso, se interviene
en forma activa, calzándose los guantes y tratando
de tomar el cachorro en cada pujo, pero sin tirar fuerte.
En caso que salga el cachorro pero la placenta quede retenida,
se toma el cordón en forma muy suave y se la trata
de extraer. Si se tironea demasiado del cordón, se
corre el riesgo de originar una futura hernia umbilical.
Normalmente, la madre cortará el cordón con
sus dientes, pondrá el cachorro a mamar. Como la
perra lame al cachorro para limpiarlo y estimularlo, puede
suceder en su excesivo cariño enfríe al recién
nacido; por eso se debe mantener el ambiente cálido,
con una temperatura entre 28° y 32°.
El tiempo que transcurre entre cada nacimiento
es muy variable, pudiendo oscilar entre minutos hasta un
par de horas. Hay que tener presente que el último
cachorro puede tardar más en nacer que los anteriores.
La radiografía previa nos ayudará a prever
la cantidad de cachorros. No olvide de contar las placentas,
que deben coincidir con el número de cachorros. En
mi experiencia, siempre recurro al consejo del médico
veterinario, quien, en caso de duda, realizará una
ecografía de control.
C) Cuidados del cachorro recién
nacido
A medida que nacen, los cachorros se depositan
en una caja acondicionada para mantener su temperatura y
evitar que la madre pueda lastimarlos por los movimientos
bruscos del siguiente nacimiento. Es aconsejable usar una
almohadilla térmica o bien una bolsa de agua calienta.
Se recomienda que los cachorros que parecen
más débiles sean colocados en los últimos
pezones, ya que corresponden a las mamas que contienen más
leche.
La gran mayoría de los partos de
desarrolla naturalmente, pero en ocasiones hay que resolver
situaciones de urgencia, como las siguientes:
Problema |
Solución |
Nace el cachorro pero
no se desprende la placenta |
Con las manos debidamente
protegidas con guantes de látex, asir el cordón
y traccionar suavemente hasta que se desprenda. |
El cachorro nace deprimido |
Colocarlo cabeza abajo
y estimularlo mediante masajes manuales en el pecho |
Pérdida de
temperatura |
Puede aplicarse alguna
de estas medidas:
- Sosteniéndolo de la cabeza, sumergir
el cachorro en agua tibia hasta que recupere su
temperatura.
- Manteniéndolo con la cabeza hacia abajo,
exponerlo a la acción del aire caliente
generado por un secador de pelo.
|
La madre no limpió
suficientemente la vía respiratoria del cachorro |
Aspirar las secreciones
con una pera de goma hasta que el cachorro comience
a llorar |
El cachorro sigue
deprimido a pesar de las medidas adoptadas anteriormente |
Hacerle ingerir gotas
de una solución de agua azucarada mediante
una jeringa pequeña, o sondear con una sonda
modelo F8 o F10. |
Marita Subiza
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